4/07/2026

Sígsig y su historia en disputa: entre la tradición monográfica y la revisión documental

A nivel del Ecuador, en el esfuerzo por construir una historia local y esclarecer problemáticas amplias relacionadas con las transformaciones históricas, durante el siglo XX se desarrollaron diversas producciones monográficas. Estas se caracterizaron por reflejar contextos de desigualdad y una ciudadanía restringida.

En el caso de Sígsig, por ejemplo, se elaboraron varios estudios históricos, entre los cuales destacan los trabajos de Guillermo Segarra, como “Monografía elemental del cantón Sígsig” (1967), reeditada en 2003 por el Municipio de Sígsig, y “Estafa a la comunidad de indios de San Sebastián del Sígsig” (2005); Luciano Pesántez “Con novedad en el frente” (1981, inédito); y Guillermo Ortega con “De la historia a la esperanza” (2002).

Sin embargo, la lectura y relectura de estas obras permite evidenciar ciertos vacíos. En algunos casos, se omiten aspectos relevantes o se reiteran datos ya expuestos en la Monografía elemental del cantón Sígsig. Esto se debe, en gran medida, a que la mayoría de estos trabajos toma como principal referencia la investigación de Guillermo Segarra, reconocido investigador y miembro de la Academia Nacional de Historia del Ecuador.

Cuando señalamos la existencia de vacíos, nos referimos a que, en el ámbito local, hay fechas y acontecimientos que no han sido contrastados mediante investigaciones rigurosas. Por ejemplo, Segarra sostiene que Sígsig fue la primera ciudad castellana del Azuay, afirmando que su asiento de minas —actualmente conocido como Puebloviejo— se fundó en 1535, pocos meses después del establecimiento de Quito por Sebastián de Benalcázar.

No obstante, consideramos que esta afirmación presenta inconsistencias. En primer lugar, no se ha encontrado documentación que respalde la fundación formal de la villa de Sígsig en dicha fecha, ni la participación de autoridades coloniales como alcaldes o regidores. Lo que parece haber ocurrido es que, hacia ese periodo, llegaron algunos españoles en busca de oro, y con el tiempo se consolidó una pequeña población sin la estructura administrativa necesaria para ser considerada villa o ciudad.

Otro tema ampliamente debatido en la actualidad es la fecha de cantonización. Para algunos, esta ocurrió el 16 de abril de 1864, siguiendo el planteamiento de Segarra; mientras que otros sostienen que la fecha correcta es el 18 de septiembre de 1939. En este sentido, el estudio Historia de la cantonización de Sígsig (2013), de Efrén Ortega, demuestra con base documental que la cantonización se produjo en 1939.

Estos y otros temas no han sido suficientemente verificados desde una perspectiva histórica rigurosa, a pesar de su relevancia para la memoria local. Existen, además, numerosos acontecimientos que han marcado la historia del cantón y que aún permanecen desconocidos para muchos de sus habitantes. Por ello, consideramos necesario profundizar en las investigaciones y reescribir la historia local, no con el propósito de generar discrepancias, sino de abrir espacios de reflexión que fortalezcan y enriquezcan la memoria histórica de Sígsig.

En este sentido, resulta fundamental promover investigaciones que incorporen nuevas fuentes documentales, tanto de archivos locales como nacionales e internacionales, así como el uso de metodologías históricas más rigurosas. La revisión crítica de documentos coloniales, actas administrativas, registros eclesiásticos y testimonios orales permitiría no solo contrastar la información existente, sino también ampliar la comprensión de los procesos históricos que han configurado la identidad del cantón.

Asimismo, es necesario considerar la participación de actores históricamente invisibilizados en las narrativas tradicionales. La historia local no debe limitarse únicamente a los acontecimientos protagonizados por élites o figuras reconocidas, sino que debe integrar las experiencias de comunidades indígenas, campesinas y otros sectores sociales que han sido parte fundamental en la construcción de Sígsig. De esta manera, se contribuirá a una visión más inclusiva y plural del pasado.

Finalmente, reescribir la historia local implica asumir una postura crítica frente a las versiones establecidas, pero también un compromiso con la verdad histórica sustentada en evidencia. Este proceso no busca deslegitimar los aportes previos, sino más bien complementarlos, corregirlos cuando sea necesario y abrir nuevas líneas de investigación que permitan comprender de manera más precisa el pasado.



https://www.scribd.com/doc/162580450/Historia-de-la-Cantonizacio-n-de-Sigsig